El Zoológico de Zacango se localiza al sur de la ciudad de Toluca, para accesar a él, debemos dirigirnos hacia Metepec y tomar la desviación hacia Calimaya, ahí pronto encontraremos los señalamientos, el costo de acceso es de $2 USD por adulto y 1 USD por niño. El zoo de Zacango se ha caracterizado por ser uno de los más ricos en variedad de especie animal, donde se reúnen mamíferos, felinos, retpiles, y aves. Las instalaciones son de primera, tiene unos paisajes increíbles y a lo largo del camino siempre hay un mapa indicándonos nuestra ubicación y de los animales. El recorrido se puede hacer a pie o en carreta solo que ésta funciona exclusivamente los días de mayor afluencia como días festivos, sábados y domingos. O si prefiere caminar, el recorrido completo lo puede hacer en 3 o 4 horas aproximadamente. Las instalaciones son excelentes, cuenta con un zoo para niños, museo, área de cine, kioscos, juegos infantiles, zona de cricri, lago artificial y sanitarios a lo largo del recorrido, recomendamos ampliamente llevar calzado y ropa cómoda pero si abrigadora, pues los tiempos son cambiantes aún en verano. El zoo cuenta con extensas áreas verdes y tiendas para comprar los suministros necesarios. Abstengase de dar alimento a los animales. Muchos de estos animales se encuentran en peligro de extinción
Cercano a la ciudad se localiza el volcán Xinantécatl, mejor conocido como Nevado de Toluca, sitio excelente para realizar paseos, comidas campestres y practicar el alpinismo. En su cráter se encuentran dos lagunas: El Sol y de la Luna, a las que se puede llegar en automóvil. El enorme y majestuoso Nevado de Toluca es el único en el mundo a cuyo cráter se puede llegar por carretera. Se ubica a 48 kms. al suroeste de la ciudad de Toluca y se levanta a una altura de 4,558 metros sobre el nivel del mar. Desde lo alto se aprecia uno de los paisajes más hermosos del Valle de Toluca al adquirir las más diversas tonalidades, con matices que combinan sus colores según la estación del año. Al oriente, se divisan los imponentes volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl y, sobre los picachos meridionales que adornan el cráter, se contemplan las serranías del Hospital, San Gaspar, Zacualpan y Sultepec Hace miles de años cesó su actividad cuando un enorme tapón selló su boca eruptiva, dando lugar dando lugar a la formación de dos hermosas lagunas de aguas cristalinas. En ambas se puede pescar trucha arco iris y realizar actividades como el buceo de altura, con previa autorización. Se cuenta que en la época prehispánica los índigenas acudían a las lagunas por motivos religiosos depositando, en éstas, ofrendas de copal y cerámica, de las cuales se han extraído numerosos ejemplares En la figura elíptica del cráter se encuentran varios picachos com el del "Aguila" y el del "Fraile", este último es el más alto; así mismo el volcán, denominado también Parque Nacional "Nevado de Toluca", se practica el alpinismo y el excursionismo. Este parque tiene una superficie de 51 mil hectáreas y constituye uno de los parque más atractivos y visitados del país; además, en las faldas del volcán, se distingue un área de recreación llamada "Parque de los Venados", en donde los visitantes pueden realizar paseos campestres. Entre los servicios que se brindan, se encuentra un albergue de montaña, que ofrece hospedaje en literas, estufas para autoservicio, estancia con chimenea, servicios sanitarios, venta de víveres y vigilancia, así como una posada familiar. El Nevado de Toluca se localiza al suroeste de la capital del estado y ocupa varios municipios del Estado de México. Para llegar puede ir desde la Ciudad de Toluca siguiendo la carretera 134 hacia Temascaltepec, 18 km adelante se toma la desviación hacia el poblado Las Raíces; desde este punto el camino que conduce al cráter está a 21 km.
Los inicios del Club Deportivo Toluca datan de 1917, cuando la función del ahora estadio "Nemedio Diez" era cubierta por un campo de tierra, que primero estuvo ubicado sobre la avenida Colón -hoy Paseo Colón- y que contaba básicamente con una cancha de futbol y pequeñas tribuna de madera. En 1919 se adquirieron los terrenos de la llamada "Presa Gachupines" encuadrados por las que hoy son las Calles Vasco de Quiroga, avenida Hidalgo poniente, Aurelio Venegas y Buenaventura Merlín, las cuales eran propiedad de Francisco Negrete. Posteriormente se jugaron algunos partidos en la cancha "Tivoli", campo que se encontraba cerca del río Verdiguel, y en el campo Patria ubicado entre las calles de Aurelio Venegas, Morelos poniente, Felipe Villanueva y Constituyentes -exactamente en el lugar que hoy ocupa el estadio "Nemesio Diez". En 1953 la directiva compró esa última sede, le hicieron modificaciones y para el 8 de agosto de 1954 el estadio fue inaugurado oficialmente. Con el paso del tiempo tuvo diversos nombres "Héctor Barraza", "Luis Gutiérrez Dosal", "Toluca 70", "Toluca 70-86" y actualmente "Nemesio Diez", aunque desde hace mucho tiempo se le conoce popularmente y a nivel internacional como la "Bombonera". Este estadio ha sido dos veces mundialista, posee una capacidad de 27 mil espectadores sentados, las tribunas se dividen en cuatro zonas: palcos, sombra general, sombra preferente y sol. Este estadio se caracteriza por ser el único en el mundo en trazarse de oriente a poniente. La "bombonera" también está situada en las calles de la ciudad de Toluca a diferencia de otros estadios en México que se caracterizan por estar ubicados fuera de la zona urbana; por lo que cuando hay partidos de soccer, se cierran las calles Morelos y Constituyentes. Cabe destacar que también es el estadio de mayor altitud en Norteamérica -a 2660 msn-; hace poco todos los partidos se jugaban de día ya que también era el único estadio que no poseía alumbrado artificial; sino hasta hace poco que se estrenó el alumbrado artificial para los partidos de noche. La cercanía de las tribunas al campo de juego hace único y especial este estadio, así como su césped inglés que pese al frio que caracterizaba a la ciudad de Toluca, siempre se mantenía verde. Le invitamos a que visite este maravilloso estadio en un juego de temporada regular de los diablos rojos del Toluca.
El diseño plástico de este gran vitral es fruto de los sueños y realidades del artista mexiquense Leopoldo Flores. El cosmovitral es una suceción cromática y temática sin principio ni fin, cuya con templación puede iniciarse en cualquiera de sus partes. En el frente de este vitral destaca un gran círculo de fuego donde se inscribe la figura del hombre, recordando la proporción áurea pitagórica. Quien se interna en el jardín, se olvida de la ciudad y sus ruidos, para deleitarse en un mundo de vegetación, luz y color. La visión inmediata del vitral deja percibir el tema principal de la obra: el día y la noche, la vida y la muerte, l a creación y la destrucción; así, invita a observar esa eterna lucha de opuestos plasmada con vidrio. El cosmovitral de la ciudad de Toluca es uno de los más grandes del mundo; Leopoldo Flores tardó un año e n diseñarlo y los artesanos dos en ejecutarlo, para construirlo se emplearon aproximadamente 75 toneladas de estructura metálica, 45 toneladas de vidrio soplado y 25 toneladas de cañuelas de plomo; lo forman 500,000 fragmentos de vidrio en 28 colores diferentes.